Financiar la muerte.

El derecho de propiedad no excluye a la muerte. Cada quien en su sepulcro, si no quieren ser tratados por las finas costumbres religiosas de los nazis o por la recaudación fiscal de cuerpos para la extensión de créditos por parte de su corporativo estatal local. A la fosa común, polvo somos y en polvo nos convertiremos. De ahí la esperanza invertida en el término pólvora, para la seguridad o por la justicia, para el crimen o por banalidad. En nombre de… siempre… en nombre de… Balas sin nombre propio, municiones que agitan gobiernos, que empobrecen, que te compadecen ya que nunca jamás soñarás. Todo asesinato es un suicidio, todo suicidio es un asesinato.

La vida laboral lo que hace es prolongar la vida que se nos sustrae al nacer y justificar la existencia de frases como “el derecho de existir por existir”. Nos derrumbamos hasta la autocompasión, hasta el patetismo de rogar por un bocado. Somos pobres, electos por el pueblo… Mientras las finanzas públicas remueven 7 mil millones de pesos de los fondos destinados a la educación, los funcionarios públicos en conjunto perciben salarios y bonos por el triple.

¿Cuándo volveremos simplemente a sentir la lluvia caer?

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