Circis Demiurgo

En ningún lugar, «Alguien» – Cuerpos entre cuerpos sudando, sangrando. Desgañitando los pulmones con ese viento gutural que hace arder en tono sepia las huellas digitales abandonadas por doquier-. Con los huesos bramando, «Yo» – Tenía la mente hinchada cual sintagma fijo, incrustada en la purulencia hormigonada, descansando la vida. Los golpes hacían resonar el vacío de las mandíbulas como una lóbrega música disecta. Todos encadenados en círculos alrededor de círculos, circus ridículo de visajes mundanos-. Testigos del combate, «Todos» – Expuestos, cada uno expectante por arrancar un lóbulo de carne con los dientes y deshacerlo presionando la lengua contra el paladar-. Absortamente inocuo, «Tú» – Inmerso en el mundo de las fantasías de un caníbal lujurioso y voraz, con la piedad de Meiwes, te parecería tan solo un apacible erotismo pueril, incluidas las fracturas que punzan la piel hasta su desgarre con los tímpanos sumergidos en la humedad del llanto, la excitación y el dolor. Pero tú no estás aquí, en el mar de esta algarabía repugnante-. No puedo recordar, «Yo» – ¿Cómo he llegado aquí? Apenas despierto y no reconozco ninguna voz. La sensación de una cefalitis intensa lleva mi mano derecha hacia la frente, vuelve ahogada en agua roja, espeso rojo-. Jadeante, «Seis» – ¿Te encuentras bien? ¡Vámonos de aquí! – Confiado, «Yo» – Eres tú, Seis, venimos de la Isla, eso si está en mi memoria… ¿Dónde estamos? – Veloz, «Seis» – En el Continente no se puede perder un segundo respirando nada más, se tiene que correr, correr con fervor ciego, los músculos deben incendiarse. Sobrevive, saber dónde existimos es afianzar el desvanecimiento, quedarse sin aliento-. Desesperadamente paranoico, «Yo» – Muévanse piernas, caderas, hombros, brazos, arrójense sobre el piso, una tras otra, acelerándose según el pulso mal habido de este corazón que late como el percutir de un acuchillamiento vuelto ráfaga, que su andar provoque hematomas en las plantas de los pies cuyo tormento proveerá ventaja para emprender la levitación oscilante de aquellos marineros con alas de cera, apretaré los puños, con fuerza de hierro, ojos que fulminan el cielo, revelen en el horizonte la montaña subterfugio de la calamidad, avanzando, constantemente avanzando, perseverante, no hay atrás, no hay perdón, no hay castigo, solo nos espera la muerte, la podredumbre y la nada.  Convocaré lo extraordinario para estar en la plenitud del absurdo, gozando la rabia de la naturaleza que me arranca las ilusiones debido a la magnitud de mi voluntad, y creceré dentro de mí hasta romperme. Nos detenemos-. Exhausto e intemperante, «Seis» – Nos hemos alejado lo suficiente de aquella marabunta o resquebrajo del paraíso, reconquistemos vigor, paciencia hasta el ocaso, los devotos asexuados nunca ponen un talón más allá del bullicio de las lamentaciones que acogen su instinto de resignación-. Alegremente colérico, «Yo» – Privilegiar el asesinato por la corrosión de su ausencia de sexo no es más que la sofisticación de la gastronomía caníbal derivada de una abismal penuria; por su manera de ser idénticos, lo mismo, están psicóticos pues les es inaccesible el reconocimiento de la diferencia para anexar lo otro a su pensar la existencia… si todo lo existente está idéntico, estático, entonces solo puede devorarse a sí mismo. No son caníbales de lo que alguna vez fue humano, son cosmófagos absolutistas, parásitos enemistados ante la totalidad infinitesimal de lo existenciario, ramificación de la era post-industrial y la revolución tecnológica que deviene bacteria del mundo, aquí nada germina ya, en esta tierra domina la aridez y el artificio, las únicas vías de escape, de facinerosa y patética huida, son la superchería y la conquista del espacio. Somos las últimas bestias, los últimos hombres-. Realizando abstracciones del terreno, con movimientos oculares cartográficos, «Seis» – No nos precipitemos aún, pues seguimos en búsqueda de nuestra propia sombra, al inicio, y el viaje no ha dejado de dilatarse, peligrosamente, hacia lo eterno o atemporal.

____________________________________________________________________________(1)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s